La inteligencia artificial potencia
la medicina personalizada de precisión
La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una
tecnología del futuro para convertirse en una tendencia que ya aporta
importantes beneficios a muchas áreas de la medicina. La combinación del
Big Data, el machine learning (aprendizaje automático) y el deep
learning (aprendizaje profundo), permiten el desarrollo de sistemas
revolucionarios para mejorar la medicina de precisión y beneficiar a
médicos, pacientes y a la industria farmacéutica.
La inteligencia artificial potencia la medicina personalizada de precisión
La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una
tecnología del futuro para convertirse en una tendencia que ya aporta
importantes beneficios a muchas áreas de la medicina. La combinación del
Big Data, el machine learning (aprendizaje automático) y el deep
learning (aprendizaje profundo), permiten el desarrollo de sistemas
revolucionarios para mejorar la medicina de precisión y beneficiar a
médicos, pacientes y a la industria farmacéutica.INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA FACILITAR LA TOMA DE DECISIONES MÉDICAS
En este contexto surgen iniciativas como el proyecto
Harmony, que utiliza el Big Data para dibujar un mapa europeo de los tumores
hematológicos. La idea de este proyecto es crear una plataforma de
gestión de datos que ayude a dar respuesta a los problemas más
importantes de las enfermedades hematológicas, crear mecanismos para
facilitar la toma de decisiones de los médicos y mejorar los tratamientos de
los pacientes que sufren este tipo de patología.
INTELIGENCIA
ARTIFICIAL PARA REDUCIR LOS ERRORES MÉDICOS
El potencial de la inteligencia artificial en el
ámbito de la salud no sólo mejora el diagnóstico de muchas patologías, sino que
también facilita la reducción de los errores médicos.
De esta forma, investigaciones españolas como la que
llevan a cabo científicos del Instituto de Física Corpuscular de la Universidad
de Valencia, y de la Universidad Politécnica de Valencia, tratan de elaborar un
sistema de redes neuronales y algoritmos predictivos con el fin de diagnosticar
con precisión el cáncer de mama y reducir el número de falsos positivos.
Al minimizar las falsas alarmas, se evitan pruebas lesivas en las mujeres y se
reducen los costes clínicos de las pruebas innecesarias.
El boom de la inteligencia artificial
se ha convertido así en una realidad en el día a día de muchos médicos y
pacientes, facilitando la gestión de la información médica que se genera y
haciendo posible una medicina más precisa y personalizada en el abordaje de
diversas patologías.
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